domingo, 29 de octubre de 2017

Overthinking. (4ta parte, continuación de the cutie place)



<< ¿Ya es de día? Dios, siento que las horas de sueño pasan fugaces>>

El sonido de los truenos me despertó, estaba lloviendo por la mañana. Me quedé mirando cómo caía la lluvia por la ventana un rato y disfruté del olor a tierra mojada.
Las lloviznas por la mañana me ponían de buen humor desde pequeña, por el clima, por los olores y porque no había tanta concentración de gente en la ciudad. 

Aquel sueño que tuve el domingo me había dejado síntomas secundarios o tal vez, despertó algunos sentimientos que habían permanecido dormidos por mucho tiempo, el de sentirme nuevamente incompleta, triste y melancólica. En cualquier momento, aparecían algunas escenas de dicho sueño por mi mente, más que todo la parte triste, donde salí huyendo de todo. 

<< Si tan sólo fue un sueño.. ¿Por qué me siento así?, ¿Por qué me siento tan apagada?  Ya han pasado 3 años, no puede dolerme esto todavía, hace tiempo que esto se terminó. >> 

" Porque aún lo extrañas, porque no pudiste hacer algo para que  el encuentro se diera y te sientes como una perdedora, porque lo que querías nunca se dio." - dijo una voz dentro de mi cabeza

- Apenas era una adolescente, no sabía como eran las cosas, además ya había aceptado esos sentimientos año y medio desde que se fue, no es necesario que me los recuerden otra vez. - Dije irritada, había pensado en voz alta. 

- ¿Otra vez hablando sola, Gina?

Max estaba en mi puerta, mirándome con una cara que estaba a punto de regañarme. 

- Buenos días, Max.. - dije apenada 
- Creo que ya es suficiente de mirar la lluvia por la ventana, Gina Elizabeth. ¿Por qué no vamos a la cocina a hablar un rato? 

- Sé que nos mudamos juntas porque esto lo habíamos planeado desde hace tiempo y eres la mejor roommie del mundo, pero a veces siento que eres mi madre. - dije yo. 
- Recuerda que no sólo soy tu mejor amiga, te considero mi otra hermana, Gina. 
- ¿Qué tal si preparo el desayuno? Creo que te lo debo. - dije un poco nerviosa. 

- No puedo negarme a eso, pero igual vamos a hablar. 
- Ugh, vale. 

Estando en la cocina, abrí el refrigerador a ver qué preparaba, me provocaba hacer algo al horno, así que opté por preparar un pan con queso crema, jamón y tocineta. 
Una vez lista la masa, encendí el horno, busqué los ingredientes y el rodillo, Max puso la bandeja a un lado y me dispuse a estirar la masa. Fue entonces cuando ella se sentó y comenzó a hablar: 

- Sabes que te conozco..  
(Típica introducción de Max para formar un lío)

- Conozco esta introducción, Max, no tienes por qué.. 
- ¡CLARO QUE SI TENGO QUÉ! ¡NO VENGAS TÚ, ELIZABETH! 
- Max, sabes que no me gusta que me llamen Elizabeth, porque sé que me metí en un lío cuando me llaman así, cálmate. 
- Es que estás en un lío. - dijo molesta
- No tienes por qué recordarmelo, lo sé, además, ¿no es muy temprano para que te enojes? Mira, disfruta del clima, no hace un calor de mierda como todos los días.  - dije riéndome. 
- Mi vida, es en serio, estoy preocupada por ti, desde el domingo te veo toda apagada, triste, pienso que lo del sueño te dolió más de lo que pensé.
- Estar triste es mi hobbie, Max. - dije burlándome. Siempre trato de tomar los líos con humor, aunque la única que se ríe de eso soy yo.
- No vengas tú con que "estar triste es mi hobbie", te has guardado muchas cosas desde que ese ser.. 
- ¿Te refieres a John? - dije interrumpiéndola. Max comenzaba a ponerme una mirada más seria. 
- Sí, ese. Lo que quise decir es que.. 
- Oye, max, haré café y así aprovecharé a practicar barismo y.. 
- DEJA DE INTERRUMPIRME, SÉ LO QUE HACES. 
- Claro que sabes lo que haré, un pan riquísimo y haré un dibujito en tu café. - dije sonriendo. Max me miraba ya un tanto irritada.

- Y amo cómo cocinas y cómo preparas el café, pero interrumpiéndome no hará que evitemos esta conversación, Gina Elizabeth. - dijo ella.
- Bueno, hagamos un trato, terminaré de preparar el pan, lo meteré en el horno, prepararé el café para ambas y cuando todo esté listo, hablarás lo que deseas conmigo y no te interrumpiré, ¿vale? 
- ¿Lo prometes? - preguntó ella. 
- Lo prometo, Max. Nunca te he roto una promesa y lo sabes bien. 
- Si, lo sé, bueno, avísame si quieres ayuda, ¿si? 
- Tranquila, puedo sola. La cocina me ayuda a distraerme un poco y me divierte. 
- Gina.. 
- No te preocupes, estará todo listo en unos minutos. 
- Te quiero mucho, Gina. 
- Y yo a ti. 
- Bueno, iré a revisar unos correos un rato, debo averiguar a qué hora es el evento de baile de jazz.
- Tu siempre tienes eventos de danza que asistir, después dices que no eres buena en tu talento.
- Tener inseguridades es normal, Ginita. Bueno, ahora si, avísame cuando todo esté listo. 
- Dale. 

Encendí mi ipod, me coloqué los audifonos y quise que el modo aleatorio dirigiese mi soundtrack para cocinar: 

Foo Fighters, Everlong. 

0:33 "Hello, i've waited here for you..
      Everlong.
      Tonight, I throw myself into

      And out of the red
      Out of her head, she sang.


Empecé a preparar el pan y lo metí en el horno. Otra vez mi mente me dirigió al sueño. 

1:33 "And I wonder when I sing along with you
     If everything could ever feel this real forever
     If anything could ever be this good again. "
<< ¿Y si también estuvo soñando lo que yo? ¿Y si lo busco para retomar el contacto? No, creo que otra vez estoy fantaseando con lo mismo. >>
2:11 "Breathe out, so I can breathe you in
      Hold you in
      And now I know you've always been
      And out of your head, out of my head I sang. "

<< Gina, estas sobre-pensando las cosas, sólo fue un sueño, uno y ya, no volverá a pasar, no vuelvas a caer en esto, no lo vale.. Aunque.. No, no..>>

3:32 "And I wonder.. 
      If everything could ever feel this real forever
      If  anything could ever be this good again
      The only thing I'll ever ask of you
      You've got to promise not to stop when I say when
      She sang.. "

- Okay, creo que mejor dejo de pensar demasiado o me deprimiré. - pensé en voz alta nuevamente. 
<< Y dejar de pensar en voz alta, eso también es buena idea. >>

Una vez todo listo y servido, llamé a Max para que viniese a comer conmigo y empezar la conversación pendiente. La casa olía a pan horneado y café, cosa que alegró mucho a mi mejor amiga al salir de su cuarto. 
- ¡Dios mío, como adoro cuando la casa huele así! - dijo ella toda contenta. 
- Lo sé. Ven, vamos a comer, te gustará lo que preparé. 
- Está bien, mi vida. 
Nos sentamos en la mesa, Max empezó a comer con unas expresiones faciales graciosas, creo que le gustó la idea de desayunar pan horneado, no pude evitar preguntarle: 
- ¿Te gusta? - dije casi riéndome. 
- ¡Me encanta! ¿Todavía hay más pan? - preguntó ella emocionada.
- ¡Pero si ni siquiera has terminado de comerte el pedazo que te coloqué! - dije asombrada.  
- ¡Es que está tan bueno, que así no termine mi pedazo, sé que voy a querer más! Además, el café con leche está riquísimo y el dibujo de la nota sol que pusiste fue un detalle muy bonito. 
- He estado practicando barismo en el curso, ya sabes.. 
- Lo estás haciendo todo bien, estoy segura que con tu talento en la cocina te contratarán en muchas partes del mundo, mi Ginita. 
- Agradezco tus palabras, Max, de verdad. Bueno, déjame tomar otro trozo de pan para ti y para mí y empezamos la conversación pendiente. 
- ¿Cuál conv.. ¡AH, SI, ESA, MENOS MAL ME DIJISTE! Se me había olvidado. 
<< ¡Coño de la madre!>> 
- Déjame traer el pan a la mesa entonces. 
Le llevé el pan a Max y un poco más de café, estaba muy feliz con el desayuno, aunque al momento de hablar, nuevamente puso su cara seria, yo estaba esperando el regaño con tranquilidad. 
- Gina, estoy preocupada por ti y sé que a veces puedo ser muy maternal o fastidiosa, pero esta vez es en serio. Desde que soñaste con ese chico, otra vez te pusiste triste. Hoy es miércoles y todavía andas así. 
- Lo siento, Max. Es que, no sé como explicar lo que pasa, pero prometo que se me pasará, ¿vale? 
- ¿Cómo no puedes explicar lo que pasa? -preguntó ella. 
- Es un sentimiento que no sé explicar, la verdad. 
- Bueno, respeto mucho eso, pero también piensa en ti, no te deprimas por eso.
- Haré mi mayor esfuerzo. 
- Está bien, confiaré en ti, como siempre lo he hecho. 
- ¿Y he hecho algo para que dejases de hacerlo? - pregunté yo en un tono chistoso. 
- ¡Claro que no! ¡A ti te doy la luna, las estrellas, el sol! 
- No te pongas tan dulce tan temprano.. 
- Sabes que te adoro  y también adoro tu comida. - dijo en un tono gracioso. 
- No me digas, ¿quieres más pan, no? - pregunté
- Sí, por favor. 
- Bueno, agarra el que quieras, yo voy a tomar una ducha y salir. 
- ¿A donde vas tan temprano? - preguntó Max curiosa. 
- Quiero caminar, pasear un poco sola, pensé en lo que dijiste y tienes razón, quizá el encierro me tiene un poco mal. - dije yo.
- Bueno, está bien, mi vida. Yo seguiré acá comiendo el delicioso pan que preparaste para mi. - dijo felizmente max.
Max era una bailarina de tango y jazz profesional, a veces va a eventos importantes a nivel nacional e internacional y practica con su grupo casi todos los días por su buen talento, y tanta práctica de danza le da mucha hambre.
Me fui a duchar y a vestirme. Dejé mi cabello con ondas suelto,me puse un vestido de color verde pino de tiros que me llegaba un poco más abajo de las rodillas, una chaqueta de cuero café y unas botas de tacón de color chocolate. Tomé mi bolso con mi iPod y me fui. 
Caminé hacia el parque, vi los patos en el lago, caminé hacia la librería con ánimo de comprar libros nuevos,  al final compré una novela romántica, y un libro recetas japonesas que algún día me prometí realizar. 
Caminé por plazas, centros comerciales, conversé con gente en el metro, hasta que paré a una especie de jardín y cafetería vintage, vi la hora, eran las 11:11am, me senté en una de las mesas, saqué mi libro nuevo e intenté comenzarlo, pero no tenía ganas. Me di cuenta que a pocos metros del establecimiento, había un un bonito teatro.. 
<< ¿Teatro? .. ¿Cómo no lo pensé antes? Debo llamarla, aunque espero que esté disponible. >>
Tomé el celular, busqué en mis contactos y decidí llamarla, porque estaba segura que tal vez a través de tanto tiempo, sabría lo que me pasaría con su ayuda, con la ayuda de Jade. 
*LLAMANDO A JADE OLIVER *
<< Ojalá esté ahí.. >> 
*BEEP*
*BEEP* 
<< Vamos, vamos.. >> 
*BEEP* 
*BEEP* 
<< Colgaré en el quinto repique, debe estar ocupada>> 
*BEEP* 
<< ¿A quién engaño? creo que debe estar haciendo algo.. >>
- ¿¡Aló!?
- Hola, Jade.. 
- Mi Gina, ¡Cuánto tiempo! 
                   

To be continued. 


martes, 24 de octubre de 2017

The Cutie Place. (3ra parte de "Sueño Incompleto" continuación de "Al fin estás aquí" )







- John, ya llevamos media hora caminando ¿a donde me vas a llevar? - pregunté curiosa.

Sé que debía disfrutar el hecho de que la persona que más quería me invitara a cenar, pero no saber a dónde era el sitio hacía que se me revolviera el estómago y me pusiera tensa. Íbamos caminando coordinados, uno al lado de otro, pero ni tan juntos, ni tan separados. 

- Señorita, esta es la tercera vez que usted me pregunta eso. Yo soy un muchacho paciente, no se preocupe, pero tome esto como una sorpresa que se merece. En vez de preguntar " ¿A dónde vamos?", pregunteme cualquier cosa que le pase por el pensamiento, Monsieur, Gina Elizabeth. - él trataba de imitar un acento francés muy raro.

- Es "Mademoiselle" , John. - dije yo, casi burlándome. 
- Oh, Mi dispiace, bella donna.
- Io ti perdono, buon uomo. 
- ¿También sabes frases en italiano? - preguntó sorprendido. 
- Algunas cosas, sí. Leo algunos textos en italiano o veo programas en la TV cuando me aborrezco mucho, uno debe variar de vez en cuando. Aparte, me interesa aprender el idioma, mi sueño más grande es viajar a Italia, a Florencia específicamente. - dije
-  Ah, si, ya recuerdo, ¿por qué te encanta tanto ese lugar? - preguntó curioso
- Fue gracias a un libro de Literatura Clásica que me encontré en una Biblioteca vieja en mi colegio, lo empecé a leer varios días y mencionaban la época del renacimiento, cosas así, había muchísimas fotos de Florencia, también porque Leonardo Da Vinci nació ahí. 

- No sabía eso. Yo sé algo de italiano porque mi papá nos enseñó un poco a mis hermanos y a mí en un viaje que hicimos de pequeños por Europa, aunque mi papá es un europeo extraño, nació en España, vivió gran parte de su vida allá y otra parte en Venezuela, pero se siente más venezolano que español. 

- Quizás en su otra vida fue venezolano, ¿no crees? 
- Tal vez, puede ser. Lo único europeo son nuestros nombres. 
- Tus dos hermanos Leonardo y Giancarlo sí, tú no. Tú tienes un nombre de un Beatle o bueno, dos de la banda. 
- Claro que no...
- Te llamas John Paul, no te puedes quejar, tienes los nombres de los Beatles que más quieren. Yo en cambio tengo nombre de tienda venezolana para ropa femenina, pero ya sabes lo que dicen: "Gina es pasión, ven a Gina". -dije tratando de imitar a la chica de la propaganda publicitaria de la tienda. 

Él soltó una carcajada durísima, por suerte no había mucha gente en la calle que nos mirase. 

- No está mal la imitación de la tipa esa, ¿cómo es que se llamaba?
- Qué se yo, sé que es actriz y está buena. 
- Ahí no te llevo la contraria, Ginita. - decía mientras se reía.
- Lo sé, creo que nadie diría lo contrario. 
- Bueno, fue bueno dejarte hablar por bastante tiempo. 
- ¿Por qué lo dices? - pregunté
- Porque tras tu distracción no te diste cuenta de que ya llegamos, señorita, ¡Tan tan taaaaaaaaaaaaan! 

Estábamos en un pequeño restaurante al aire libre, el techo tenía enredaderas con unas preciosas flores de color lila y unas luces de arroz, el piso eran tablas de madera que al caminar hacían un ruido agradable. Cerca de las mesas, había una pequeña fuente con peces y algunas flores en el agua que hacían juego con el lugar, las sillas y  mesas eran de caoba y en el centro de la mesa había unas geranias de color rosa. El lugar era muy sencillo y muy precioso. 

- Sé que eres una persona bastante sencilla, pero ¿qué mejor que llevarte a un restaurant hermosamente sencillo y bonito? - me decía sonriéndome. 

- Te pasaste, no debiste.. - Tenía mucha pena, otra vez mis mejillas comenzaron a sonrojarse. Él disfrutaba de ello y comenzó a reírse de nuevo. 

<< Deja la tontería y pasa al restaurante, no te derritas tan rápido>> 

- Bien, este es el plan, Gi. Vamos, nos sentamos y conversamos mientras esperamos la comida, ¿vale? 

- Suena bien, acepto. - dije felizmente. 

<< Hace tiempo que no me sentía tan feliz.. ¿Debería sentir miedo de ello? Ugh, no te cuestiones tanto, Gina, sólo disfruta el momento, es tu momento>> 

Nos sentamos en la mesa que estaba más cerca de la fuente, el lugar tenía una mezcla de mis olores favoritos: Vainilla, Café y de galletas horneadas. Sonaba en ese momento Clocks de Coldplay junto con el sonido de la fuente, estaba muy fascinada del lugar, tanto que me prometí a mi misma regresar al establecimiento. 

- Qué bonita te ves mirando todo el lugar. - me dijo él. 
Estaba sonriéndome de la manera más dulce, yo comencé a temblar un poco, le devolví la sonrisa e inmediatamente mis mejillas se enrojecieron por completo. 

- Gracias por traerme aquí, me siento muy feliz. - dije
- No tienes porque agradecer, mi hermosa. - dijo en un tono dulce
<< No te mueras, Gina, no te mueras, no todavía>>

- No me digas así, que pena. - dije nerviosa. 
- Nunca te dije esto, pero adoraba mucho cuando tenías pena, ¿sabías?  
- ¿Por qué? - pregunté curiosa
- Disfruto ver tus cachetes y más cuando están rojos, eres muy tierna así. 

Estaba a decidida a contarle mis sentimientos a John después de tanto tiempo, contarle todo lo que había en mi corazón, así que tomé un poco de fuerzas e hice el esfuerzo de hablar:

- OyeJohn.. 

- ¿Si, bonita? 

- Yo quiero decirte algo. - dije nerviosa. 
- Dime, Gi. 
- Yo Quiero decirte que..

Pero fue entonces cuando alguien detrás de mí comenzó a hablar:

- ¡Buenas noches, señor y señorita!, ¿Qué desean ordenar? -  dijo el mesero felizmente. 

<< ¡Coño de la madre, justamente cuando se lo iba a decir, vergación, no joda!>> 

- ¿Sabes qué? Te diré después. - dije un poco lamentada. 
- Está bien, tranquila.

- ¿Desean ordenar algo? - dijo el mesero sonriéndonos 

- Sí, joven. Una buena carne para la dama y para mí, una ensalada. - dijo en un tono chistoso. 
- ¿No se supone que debes decir que la carne es para ti y la ensalada es para mi como en las películas? 
- Sí, Gina, pero quise invertir los papeles a ver qué salía. 
- Déjame los chistes a mi mientras tanto, ¿si? 

El mesero soltó una pequeña carcajada que provocó que John lo mirara serio. 

- Entonces, ¿qué ordenaran, chicos? - preguntó el mesero. 

- ¿Qué tal si pedimos una pizza, John? ¿Te gustaría? 
- HMM.. Pensaba en que comeríamos pasta, pero pizza suena mejor, eso si, la escogerás tú, la que tú quieras. 
- ¿En serio? - pregunté emocionada. 
- Sí, puedes pedir la que quieras excepto la Hawaiana. 
- No te preocupes que esa tampoco me gusta, ugh. 

Pedimos una pizza familiar  con doble queso, maíz, tocineta y peperoni, realmente teníamos mucha hambre porque mientras comíamos nadie dijo nada, sólo estábamos al tanto de los pedazos que quedaban en la pizza. 
Cuando ésta se acabó, John empezó a verme, me miraba muy contento, muy feliz, otra vez me concentré en sus ojos y él en los míos, mi corazón estaba tan veloz que sentía una presión en el pecho, mis manos comenzaron a sudar, nuevamente pensé que ya era el momento de decirle lo que sentía a John, así que otra vez tomé el valor en comenzar a hablar:

- John, quiero agradecerte por este día, por invitarme a cenar, gracias, en serio. 

- No tienes por qué agradecer, más bien yo debo pedirte las gracias por acompañarme, mi bonita. 

- No me digas así, John..

- Es que eso eres, Gina, eres mi bonita, mi hermosa. 

- John... 

- Mi Gina, yo.. 

Empezó a Sonar el móvil de John, él al ver quién era frunció el ceño, se puso un tanto nervioso, su mirada dulce cambió a una mirada seria, fue entonces cuando comencé a sentirme extraña, mi instinto me decía que algo sucedería. 

- John, ¿pasa algo? - pregunté preocupada. 

- No, Gina, mira, ya vengo. Déjame atender esta llamada y vuelvo. 
- Vale, te espero acá y hablamos. 

Él salió corriendo fuera del restaurante, no quería que lo escuchara. Quizá era algún familiar o un amigo, o alguien importante para John. 

Un rato más tarde, seguí esperando a John, había pasado ya casi media hora y aún no regresaba, tras mi preocupación le dije al mesero que ya volvía , que lo buscaría y me dijo que no había ningún problema. 

Él estaba recostado a una pared, a unos cuantos metros del restaurante, estaba sonriendo de oreja a oreja, movía los pies al ritmo de la música mientras conversaba con esa persona, fui curiosa y quise acercarme a donde estaba, cerca de allí había un poste donde recostarme y verlo más de cerca sin que él lo notase. Una vez estando  ahí, no sólo podía verlo cerca, podía oírlo claramente, me dio pena de repente porque tal vez pensaría que estaría espiándolo o algo, y decidí regresar al restaurante, pero fue entonces cuando lo oí decir:

"Mi amor, ¿cuando regresas de tu viaje? Te echo de menos mucho... Ya sé que es sólo cinco días, faltan dos y estoy muy contento de que ya falte poco y bueno, sólo quiero decirte que te quiero y te amo."

"Te amo" "Te amo" "Te amo" 

<< No.. No de nuevo, no>>

Sentí un desequilibrio brutal en todo mi cuerpo,empecé a temblar, mi corazón otra vez sintió ese dolor, ese mismo dolor cuando supe que él se había ido lejos. 
Muchos recuerdos llegaron en esos segundos, recordé sus cartas, recordé las muchas veces que tras su ausencia, aún lo esperaba, aún quería que apareciera y nunca más lo hizo, pero lo que más me dolió fue que después de todo esto, había mantenido viva la ilusión, de encontrarle, de verle, de saber cómo sería aunque sea un día juntos. 

John volteó a verme, toda pálida, temblando, con ojos llorosos, sin despedirse colgó el teléfono y se acercó hacia mi: 

- Bonita, ¿qué tienes? 
- No me digas así... 
- Gina, ¿qué pasa? ¿Creías que te estaba dejando plantada? ¿Qué sucede? - preguntó preocupado 
- No, John... 
- Mi cielo, habla.. 
- No me digas así, ¿quieres? 
- ¿Qué te pasa? 
- John, una pregunta, ¿qué ves en mi cuando yo te veo? Dime, sé honesto.
- Que me amas aún, no es necesario que me lo digas, lo he sabido desde hace tiempo, pero creo que te da miedo admitirlo. - dijo él mientras intentaba buscar mis muñecas. 
- ¿Tú me amas, John? - pregunté directamente. 

Él se quedó congelado, subió la mirada hacia las luces de los faroles, fue entonces cuando recibí el golpe más grande de todos, pero el que necesitaba, el de la realidad.  Estaba viviendo una fantasía de ese amor todo este tiempo, él ya me había olvidado, la única que no decidió dejarlo ir era yo y me estaba haciendo mucho daño. Él no podía hablarme ni mirarme a la cara, yo de repente quedé vacía, ya no sentía nada, ni dolor, ni amor, o algún tipo de sentimiento. 

Fue entonces cuando me di media vuelta y empecé a caminar de regreso a casa a paso rápido, escapando del lugar. 

<< No... No.. No..>>

- Gina...  - alguien mencionó mi nombre 

- Gina, ven.. 

- Gina, Gina.. 

<< Después de todo, Gina, este no era tu final feliz, no el que muchas veces soñaste, porque eres una ilusa y sólo tú vivías con eso>> 

"Gina..."

Fue entonces cuando caí en un vacío sin final y entonces...






- GINA, GINA, DESPIERTA, GINA. 
Era Max, mi mejor amiga, me estaba tratando de despertar. 
- ¿Ah? - dije confundida. 
- Ah, gracias al cielo, pensé que te había pasado algo. - dijo aliviada. 

- Hola, Maxi,buenos días ¿qué pasa? - dije estirándome. 
- ¿Qué pasa? Gina, estuviste durmiendo todo el santo día, te acostaste temprano el sábado por la noche y mira la hora, son las 2pm. No tengo problema en que duermas porque ya sabes, es domingo, pero vine hacia acá asustada porque te escuché desde la cocina y decías: "No, no, no otra vez, no" toda alarmada . 

<< What, entonces.. ¿Todo eso con John fue sólo un sueño? ¿No lo vi entonces? >>

- Gina, mi vida, aterriza, te encuentro perdida. 
-Lo siento, Maxi, es que estoy confundida, todo fue tan real. 
- ¿A qué te refieres, mi corazón? - preguntó dulcemente. 

No importa en qué estado emocional esté, Maxi, mi mejor amiga, me trata de lo más dulce siempre.

- Bueno, Max, creo que tuve un sueño, un sueño raro, bastante la verdad. 
<< Todavía no puedo creer que fue sólo un sueño>> 

- Cuéntamelo todo, a ver. 
- Bueno, después de mucho tiempo, volví a soñar con John. No había soñado con él desde que terminamos y todo fue tan real, Max, no sé en que país estábamos, ni en qué lugar, pero era muy bonito todo y me lo encontré en una tienda, trabajaba ahí y luego, me pidió disculpas por haber desaparecido, entonces me invitó a cenar, comimos pizza y le iba  a decir lo que sentía por él en el sueño.
- QUÉÉÉÉ, ¿EN SERIO, BEBÉ? SIGUE CONTANDO. 

- No te desesperes, es que trato de recordar lo más que puedo. 
- Está bien, no te presiono, honey. Te escucho. 
- Yo.. Creo que lo estaban llamando por teléfono y salió corriendo de allí, estaba serio conmigo cuando eso pasó y recuerdo que se había tardado mucho y me preocupé, salí del restaurante y lo busqué, entonces me escondí detrás de un poste a ver qué hacía y estaba hablando con su novia.. 

- NOOOOOO, ¿EN SERIO?

- UGH, SI, FUE HORRIBLE. 

- ¿Y ENTONCES? 

- Me deprimí de golpe en el sueño, él llegó hacía mi, me preguntó que pasaba y yo de una le pregunté qué veía en mi y él sabía que yo aún lo amaba, y cuando yo le pregunté si él sentía lo mismo nunca me respondió, max, se quedó mudo y empecé a caminar más y más rápido alejándome de él, de la situación , de todo y fue entonces que alguien gritaba mi nombre y desperté.. Y ya , es todo. 

- ¿Es todo? ¿Así terminó? - preguntó preocupada. 

- Sí, así.. - dije seriamente. 
- Pero.. ¿Todavía sientes algo por él? - preguntó max. 

- No.. Ya no. Hace mucho tiempo que eso cesó, él ya habrá hecho su vida con alguien más y yo estoy en mis cosas. 

- Pero ¿y si no? - preguntó max. 

- Max, si algo sé del tiempo, es que es corto y hay que aprovecharlo. Lo que vivimos John y yo , esos tres años, se quedó allí, no volverá a suceder, cosa que al principio me costó mucho aceptar, pero es así, es la realidad, Max, y hay que aceptarla quiera o no quiera, cosa que ya hice hace mucho tiempo.. 

- Lo sé, Gi, pero ¿no te parece raro que hayas soñado con John otra vez? 

- ¿La verdad? Sí, un poquito, pero de todos modos esto no tiene algo que ver con la realidad, al final fue sólo un sueño, otro sueño incompleto. 






to be continued. 










lunes, 23 de octubre de 2017

Al fin estás aquí. (Continuación de "Sueño Incompleto")






- Al fin estás aquí... - dijo él suavemente.

<< Mierda, es él...>>

Después de tanto tiempo, él estaba frente a mí, mirándome con dulzura, con melancolía, verme reflejada en esos ojos que siempre fueron mis favoritos hizo que mi corazón se convirtiera en una pasa. Estaba congelada. 

Muchas veces había soñado con este momento, a pesar de que él ya se había ido lejos a crear una vida que totalmente desconocía, a pesar de que tras su desesperanza me repetía que el encuentro no se daría por alguna razón, pero aquí estábamos, mirándonos uno al otro. Por un instante sentía que los segundos pasaban más lentos de lo habitual o tal vez que el tiempo empezó a detenerse, empecé a cuestionarme si de verdad era un sueño o otras de mis fantasías que pasaban por mi mente al caminar, pero no fue así... Me entraron unas ganas de llorar, pero preferí aguantarme.

- ¿John? - pregunté con una voz llorosa. 
<< NO LLORES, NO TODAVÍA, GINA, BE STRONG, BE STRONG>>

- ¿Gina? 
- Hola,John.. - dije con una voz quebrada
- Hola, Gina.. - dijo él casi en susurro

Ambos nos mirábamos con pena, teníamos el rostro todo rojo. Creo que estaba sonriendo mucho , porque empezaba a dolerme los cachetes, él en cambio estaba sorprendido de verme.

- Te dije que nos veríamos algún día...
- Sí, bueno.. Creo que tenías razón después de todo, ¿cómo has estado? -sonaba con pena. Estaba un tanto nervioso. 

- Pues.. He estado bien, creo. Hace mucho tiempo que no sabía de ti.- dije también nerviosa.

- ¿Desde cuando vives aquí? - preguntó él

- Desde hace un par de meses, pero ya sabes, me la paso todo el día en casa, aunque hoy decidí dar un paseo en mi día libre y aquí estamos..

- Ya veo.. - dijo él

- Sí. - dije yo 

De repente empecé a sentirme muy incómoda. Tras los nervios, se me hacía difícil hallar un tema de conversación, el silencio estaba delante de nosotros y cada vez nos sentíamos más nerviosos ante dicho encuentro, él nuevamente empezó a mirarme los zapatos, tenía mucha pena, yo lo miraba a él, quería guardar esto en mi memoria así el encuentro no había resultado tan mágico como en los libros románticos como me lo plasmaba.

- John.. John Miller. 
- Dime, Gina  Ramírez 
- Ehm.. Pues..
<< Piensa en algo, pregúntale cualquier cosa, no te quedes así>>

- ¿Pasa algo? - preguntó él 
- No, nada, sólo que.. Ehmm.. 
<< NO, NO DIGAS "EHM" PARECES MUY TONTA, VAMOS, DILE ALGO, GINA>>

- Creo que deberías calmarte.. - decía sonriendo.

Mi corazón iba tan rápido que colapsé, me quedé muda.  Me tapé el rostro, tenía exceso de vergüenza, la cara la sentía tan caliente por la pena que podía cocinar algo en ella. Él empezó a reírse y eso hizo que se acercara un poco más a mí. 

- Gi, quédate tranquila.. 

No quise hablar, no sabía que decirle..

- Entiendo que estés nerviosa, yo también lo estoy, bastante, pero calma.. - de alguna manera verme así lo divertía y ya estaba dejando de estar tenso. Yo todavía no podía hablarle, sentía que me habían sellado los labios con una cinta.

- Gina, ¿de verdad? ¿Todavía estarás con eso?

- ¿Con qué? - aún tenía la cara tapada, él no dejaba de reírse. 
- Wow, entonces si hablas. - dijo en un tono sarcástico que me irritó. 
- Basta John.. ¿Por qué dices todavía estaré con eso? ¿A qué te refieres, ah? - estaba comenzando a molestarme.

- Si no te quitas las manos de la cara no te digo. - su tono de voz sonaba más alegre
- Pero.. Deja que se me pase la pena, ¿vale? - Dije
- No te oigo bien, Gi, si te quitaras las manos del rostro te escuchara bien..  
- ¿Acaso es un truco? - pregunté 
- ¿Qué? No te oigo nada.. - Su voz se había vuelto un tanto graciosa
- ¡Claro que me oyes! ¡No te hagas el tonto, acabas de responderme hace unos segundos! - dije molesta
- ¡¡¿¿QUÉ??!! ¿CÓMO DICES? 

Me quité las manos del rostro, me obstiné un poco, creo que empecé a hacer puchero. Él no dejaba de reírse de mi cara. 

- YA ME QUITÉ LAS MANOS DE LA CARA, ¿QUÉ ERA LO QUE IBAS A DECIR? 
- Nada, era un truco para que dejaras la pena, así de simple. 
- AAAAAAH, LO SABÍA, DIOS, ¿POR QUÉ SIEMPRE CAIGO?

Soltó una carcajada tan fuerte que la gente que pasaba por la tienda volteó a verlo.

<< Ugh, Gina, reacciona>>

- ¿Qué te parece tan gracioso, John? - dije irritada. 
- Que todavía caigas en esta clase de cosas, boba. 
- ¿Qué te pasa a ti, bobo?
- No lo sé, estúpida.
- A quién llamas estúpida, gafo.
- Gafa.
- Ridículo.
- Rídicula, imbécil.
- Imbécil-o.

- Qué bueno que estés acá, Gina. - dijo él riéndose. 
- Bueno,  después de siete años, aquí estamos, ¿no? 
- ¿Siete años ya? 
- Sí, 7 años, aunque si restamos los años en que no supe nada de ti, creo que entonces serían 4 o tal vez 5. 

Él quedó en silencio nuevamente, se puso serio, llevó su mirada hacia otra dirección, ahora él tenía vergüenza de mirarme a la cara. 

- John, ¿qué pasa? 
- Nada, nada... Sólo que algo pasó por mi mente, no es nada importante. 
- Bueno, está bien. 
- Gina..
- Dímelo cantando. 
- Al final.. ¿Por qué llegaste a la tienda? ¿Sabías que estaba aquí? ¿Algunos de mis hermanos te mencionó que trabajaba aquí? 
- No, sólo sabía que estabas trabajando en una tienda porque tu hermano Leo me contó, pero no pedí detalles, como te fuiste después de graduarnos de bachillerato y no dijiste a dónde ni por qué, imaginé que querías alejarte y respeté mucho tu decisión. 
<< Aunque muchas veces esperé tus llamadas, tus cartas, algo..>>

- Yo... 
- No digas nada, John, ya pasó.
- Lo siento mucho, Gina. - dijo en un tono tristón.
- Ya pasó, ¿si?
<< Todavía me duele el hecho de que te alejases tan repentinamente..>> 

- Al final, ¿por qué venías a la tienda?
- Iba a comprar unas cosas para la cena. 
- Hey, ¿te parece si te invito a cenar algo? Para conversar.
- Hmm...
- Vamos, Gi, di que sí.. Además, siento que te debo esta salida, no te preocupes por pagar, yo invito.
- Es que.. 
- Sabes que te voy a insistir bastante para que aceptes mi invitación. 
- Pero yo.. 
- ACEPTA, VAMOS.
- John, es que neces..
- VAMOS, GINA, DI QUE SI, ANDA.  
- Coño, está bien, está bien, Dios. Si dejas de insistir aceptaré la invitación, pero con una condición. 
- Está bien, ¿qué quieres? - Estaba emocionado por haber dicho que sí.
- Comprar comida para la cena, no tengo nada en el refri. 
- Ah, bueno, está bien.

Al final compré un cereal y un yogurt para el desayuno, ya que John me iba a invitar a cenar. 
Yo era su última clienta y estaba moviéndose para cerrar. 

- ¡Ya casi estamos listos, Gi! - dijo él todo alegre 

Estábamos afuera de la tienda, él cerraba todas las puertas del negocio velozmente, estaba muy emocionado por la salida de hoy. Yo lo miraba detenidamente y me dio un dolor en el pecho. 

<< Siempre te estuve extrañando, John.. Mi John.. >>

- Ya está listo todo, bonita. ¿Vamos? 

<< Después de 7 años, aún te quiero, John. Te soñé, te esperé y amé a pesar de todo.. A veces odio que este sentimiento después de tanto tiempo siga en mí y no sé si a ti te suceda lo mismo. 

Y ahora que te tengo, frente a frente, cada segundo que te veo me desmorono, porque después de todo, mi amor por ti es tan grande como el océano de este universo.. >>

- Sí, vamos. 
- Te gustará el lugar en que te llevaré, ya verás. 
- Dale, yo te sigo, vamos. 



To be continued. 















viernes, 20 de octubre de 2017

¡Qué Bolas!







Es triste cuando uno le echa pichón a algo

Da su mayor esfuerzo en que todo funcione
Para que todo salga bien
Para sentirse chevere consigo mismo
Y no sale como esperabas
¡Qué bolas! 

He sido bueno todo este tiempo
He guardado mis quejas tras un frío silencio
Y por primera vez pienso en abrir mi pensamiento
Decir lo que es justo, defenderme y dejar mi voz salir
Cuando en vez de pensar en no herir a los demás
Pienso en qué es lo más correcto para mí
En defender mi parte de la historia
Y todavía quieren que tras sus errores de ese cuento
Venga y termine pidiendo disculpas mi persona
¡Qué bolas!

Estoy cansado de jalarte bolas
De echarte cumplidos a todas horas
De hacer versos locos por tu belleza
De describirte toda como una doncella 
Y tú  sólo me crees ladilla
Burlándote de mí ante tus amigas
¡Qué bolas!

Yo Estuve viajando en el pasado
Hablando de nuestro amor como si nada hubiese pasado
Mi amor por ti fue poderoso
El tuyo para los espectadores fue totalmente defectuoso
Porque a penas terminamos conseguiste a otra chamita
La cuál me decías que era solamente una amiguita
Y yo me quedé llorando pensando que me escribirías
¡QUÉ BOLAS!

Muchos años te entregué mi amistad ciegamente
Prometí que estaría contigo para siempre
Un viernes quería salir contigo y contarte mis pesares
Me dijiste que todo el día estarías en casa y no querías planes
Yo te creí y pospuse nuestra salida para otro día
Al rato salí sola y te encontré  muy entretenida
Saliendo con ese chico que supuestamente asco le tenías
¡QUÉ BOLAS!
Y  no es la primera mentira, no de tu parte
Después de todo encontré a mi verdadera amiga preferida
La que me acompaña a todos lados y acepta todas las salidas
Ahora bien te quejas de ese personaje
Que te da celos y ya no tienes con quién desahogarte
Que no fue justo alejarme
¡Qué bolas!




¡Qué bolas tienes tú!
¡Qué bolas tiene la gente!
!Qué bolas!







Sentimientos Chimbos / Malos

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